
Deje de desperdiciar energía en el proceso de recocido del vidrio
Seamos honestos: el recocido del vidrio suele ser el proceso que consume más energía en toda la línea de producción. La mayoría de los hornos tradicionales son ineficientes; gastan la mitad de su energía calentando el aire y las paredes de la cámara, en lugar de realmente realizar la tarea de recocer el vidrio.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente, utilizando lámparas de infrarrojo de onda corta. En lugar de intentar calentar todo el ambiente, estas lámparas enfocan su energía directamente en el vidrio.
¿Por qué funciona?
Lo interesante de las lámparas de infrarrojo de onda corta es que operan a una frecuencia más alta. Eso significa que la energía no simplemente rebotancia en la superficie, sino que se absorbe en ella. Transfiere calor mucho más rápido que los métodos convencionales de convección.
Dado que es tan rápido, el vidrio no necesita permanecer en la zona de recocido por tanto tiempo. Menos tiempo en esa zona significa menos consumo de energía. Construimos estas lámparas con una alta densidad de potencia, para que puedas lograr el efecto deseado sin necesidad de un horno enorme que ocupe espacio.
El equipo y la configuración
Utilizamos filamentos de cuarzo y halógeno de alta pureza. ¿Por qué? Porque mantienen su estabilidad incluso cuando se encienden y apagan continuamente durante todo el día.
Lo mejor es que no son difíciles de instalar. Generalmente, basta con reemplazarlos por los filamentos existentes. Tenemos opciones de diferentes voltajes y potencias, para que funcionen bien con cualquier panel eléctrico que ya tengas en tu taller.
Un consejo importante:
Estas lámparas emiten un calor intenso y localizado. Si aumentas la potencia para procesar más vidrio, debes mantener los ventiladores y reflectores impecables. Un reflector sucio puede reducir la eficiencia en un 15% o más. Eso obliga a las lámparas a funcionar a temperaturas aún más altas, lo que acelera su desgaste. Manténlos limpios y durarán más tiempo.
Qué significa esto para tu negocio
Con el uso de lámparas de infrarrojo, el tiempo necesario para iniciar el proceso de recocido disminuye de horas a minutos. Ya no necesitas esperar a que el horno alcance la temperatura adecuada. Basta con encender las lámparas y listo: el vidrio ya está listo para ser procesado.
Ya no hay necesidad de desperdiciar lotes enteros de vidrio mientras el horno se calienta. Tampoco habrá facturas de electricidad excesivas. Simplemente, la línea de producción comenzará a funcionar cuando tú lo desees.