
Cómo lograr un calor uniforme en los hornos de túnel largo: Los desafíos al calentar vidrio en estos hornos
Si calientas vidrio para su moldeado en un horno de túnel largo, sabes bien lo difícil que es lograr un calor uniforme. El calor debe ser constante; no pueden haber fluctuaciones ni picos bruscos en la temperatura.
Pero aquí está el problema: cuando la longitud del horno supera los 2 metros, las lámparas estándar ya no son suficientes. Esto provoca la aparición de “zonas frías” justo en los puntos donde se encuentran las lámparas. Es frustrante y arruina la calidad final del vidrio.
Por eso creamos unidades de infrarrojos de gran longitud. De esta manera, eliminamos los espacios entre las lámparas, permitiendo así que el calor sea uniforme en toda la longitud del horno.
El truco para escalar la solución
No basta con simplemente extender un tubo de cuarzo y listo. Si lo haces, los extremos del tubo se quemarán, mientras que el centro seguirá sin estar lo suficientemente caliente. Es un desastre.
Para solucionarlo, utilizamos filamentos de alta calidad y tubos de cuarzo de excelente resistencia. Esto permite que el calor sea uniforme desde el principio hasta el final. Para usted, eso significa que no habrá tensiones internas ni grietas en el vidrio durante el proceso de moldeado. Simplemente funciona.
Para lograr una zona de calor uniforme
Para lograr esa sensación de “zona de calor continua”, diseñamos estas unidades para que estén ajustadas perfectamente, una al lado de la otra. Utilizamos tapas reforzadas y conectores precisos para que las lámparas queden bien fijas.
Sin espacios entre ellas. Sin pérdida de calor.
Por lo general, preferimos utilizar emisores de onda corta. ¿Por qué? Porque penetran en el vidrio más rápido y profundamente que los emisores de onda media. Esto significa que el vidrio se ablanda mucho más rápido, lo que le ahorrará mucho tiempo.
Algunas cosas a tener en cuenta
Tenga en cuenta que estas unidades consumen mucha energía. Asegúrese de que sus paneles eléctricos puedan manejar esa alta corriente sin fallar cada diez minutos.
Y, por favor, no las instale demasiado firmemente. El cuarzo se expande cuando se calienta. Si las fija demasiado fuertemente al marco del horno, se romperán bajo la presión. Déles algo de espacio para respirar.
Es mucho más simple que tratar de manejar docenas de lámparas pequeñas y desiguales que nunca calientan de forma uniforme. Ahora obtenemos el calor necesario, y podemos dejar de preocuparnos por las fluctuaciones de temperatura.