
Cómo lograr la temperatura perfecta en el baño
A nadie le gusta sentir el frío del suelo de baldosas al salir de la cama por las mañanas. Pero si buscas soluciones con lámparas infrarrojas para resolver este problema, no basta con elegir la lámpara más potente que encuentres. Lo importante es encontrar el equilibrio adecuado.
Si utilizas una lámpara con baja potencia, seguirás teniendo zonas frías en el baño. Pero si usas una lámpara demasiado potente en un espacio pequeño, te sentirás como si estuvieras dentro de una tostadora. Además, gastarás mucho dinero en la factura eléctrica.
Elegir la lámpara adecuada
Piensa en el tamaño de tu espacio. Para un baño pequeño, una lámpara de 400 a 600 vatios suele ser suficiente. Lo importante aquí es que no se trata de calentar todo el aire del cuarto, sino de tener calor inmediato en la piel.
Si tienes un baño de tamaño medio, probablemente necesites una lámpara de 800 a 1200 vatios. En los baños más grandes, una sola lámpara no será suficiente. Serán necesarias varias lámparas distribuidas por todo el espacio, así tendrás una temperatura uniforme y no sentirás frío en un lado y calor en otro.
La ubicación es clave
Las lámparas infrarrojas no funcionan como los calentadores de ambiente. Calientan los objetos, no el aire. Por eso, la ubicación es muy importante. Debes colocar la lámpara de tal manera que su “cono” de calor cubra exactamente el lugar donde te encontrarás. Preferimos usar lámparas de onda corta, ya que se encienden rápidamente. No quieres esperar veinte minutos para que el baño se caliente; quieres el calor de inmediato.
Algunos consejos importantes
Más potencia parece ser mejor, pero tiene sus desventajas. Una lámpara de 1500 vatios calentará rápidamente el espacio, pero también pondrá mucha presión en los cables eléctricos. Si tu circuito eléctrico no puede soportarlo, simplemente se apagará el interruptor.
Un consejo para quienes instalan estas lámparas: no olvides pensar en el techo. Las lámparas de alta potencia se calientan mucho. Si no hay suficiente circulación de aire en el techo, podrías dañar los elementos decorativos cercanos. Asegúrate de que los materiales del marco de la lámpara puedan soportar ese calor antes de encenderla.