
Hacer que los calentadores de techo sean realmente inteligentes
La mayoría de los calentadores simplemente soplan aire caliente por toda la habitación, hasta que todo parece una sauna. Los calentadores infrarrojos son diferentes: transmiten calor directamente sobre uno mismo y sobre los muebles, algo similar a estar bajo el sol en un día frío. Es una forma mucho mejor de mantenerse abrigado. Pero lo verdaderamente especial ocurre cuando dejamos de manipular interruptores manuales y permitimos que la casa se encargue de todo por nosotros.
El problema: el cableado
El problema con estos calentadores es que consumen mucha energía. La mayoría funciona con 220V, mientras que los dispositivos inteligentes funcionan con señales de baja tensión. No se puede conectar uno al otro directamente, ya que eso dañaría los dispositivos.
Para que esto funcione, utilizamos un relé. Piénsalo como un intermediario. El interruptor inteligente le indica al relé que se active, y luego el relé enciende el calentador. Siempre nos aseguramos de que el relé pueda soportar la corriente máxima; de lo contrario, sus contactos podrían soldarse entre sí. Eso no sería bueno.
Calor instantáneo, sin esperas
Lo mejor de los calentadores infrarrojos es que funcionan rápidamente. Muy rápidamente. A diferencia de los radiadores tradicionales, que tardan unos 30 minutos en calentarse, estos calentadores funcionan al instante. Al combinarlos con sensores de movimiento y sondas de temperatura, puedes establecer reglas simples: “Si hay alguien en la habitación y la temperatura es inferior a 18°C, encender el calentador”. Puedes activarlo con tu voz o con un simple toque en el teléfono. En cuanto entres en la habitación, sentirás el calor de inmediato. Simplemente funciona.
Algunas cosas a tener en cuenta
Antes de invertir mucho dinero en estos dispositivos, ten en cuenta que cargan mucho tu panel eléctrico. Definitivamente no se pueden conectar a un circuito de iluminación. Necesitas una línea dedicada con cables adecuados. De lo contrario, podrías enfrentarte a caídas de voltaje (o algo peor).
Y aquí va un consejo profesional: no confíes ciegamente en el software. Las aplicaciones pueden fallar, y los dispositivos inteligentes pueden dejar de funcionar. Siempre instalo un interruptor físico en la pared. De esa manera, si tu conexión a Internet falla en medio de enero, no te quedarás helado en la oscuridad. Solo tienes que activar el interruptor y seguir teniendo calor.