
Mantener las habitaciones húmedas calientes sin problemas
Si alguna vez has entrado en un vestuario frío o en un área con humedad excesiva, sabrás qué se siente. Hace mucho frío. Y si intentas usar un calentador convencional que solo calienta el aire, estás perdiendo tiempo. El calor se disipa en cuanto alguien abre la puerta.
Por eso utilizamos radiación infrarroja de onda corta. En lugar de intentar calentar toda la habitación, esta tecnología envía energía directamente a tu piel y a las superficies que te rodean. Es como estar bajo los rayos del sol en un día frío: lo sientes al instante.
Lidiando con la humedad
Seamos realistas: los vestuarios son un lugar difícil para los equipos. Hay vapor, salpicaduras y una humedad constante. Para manejar esto, utilizamos estándares IP44.
En términos simples: la carcasa está herméticamente cerrada. Esto evita que entren partículas de polvo y protege los componentes internos del calentador de las salpicaduras de agua. Así, no hay necesidad de preocuparse por que los componentes electrónicos se dañen debido a la humedad.
La ciencia detrás de este sistema (versión simplificada)
Dentro de estas unidades hay un filamento de tungsteno dentro de un tubo de cuarzo. En cuanto se enciende el aparato, alcanza una temperatura muy alta.
Como se trata de radiación de onda corta, el calor penetra más profundamente y más rápido que el calor generado por otros calentadores. Es una tecnología muy eficaz.
Pero hay que tener cuidado: debido a que el calor es tan intenso, es necesario elegir la altura adecuada para instalarlo. Si se instala demasiado bajo, se crearán “puntos calientes” o incluso se dañarán los materiales del techo. Podemos ayudarte a determinar la distancia adecuada según la potencia del aparato, para que todos puedan estar cómodos sin sufrir quemaduras.
Instalación
Hemos diseñado estos aparatos de forma compacta. Tienen un tamaño reducido, por lo que no ocupan espacio en pasillos estrechos.
Dado que cumplen con el estándar IP44, pueden resistir el spray y el vapor que podrían dañar a un calentador industrial normal. Solo hay un detalle: aunque la carcasa es impermeable, los cables no lo son. Asegúrate de que la conexión eléctrica esté bien conectada. Estos aparatos consumen bastante corriente, y nadie quiere ser quien haga que se caigan los interruptores en medio del turno de trabajo.