
Mantén tu patio cálido sin complicaciones
Seamos honestos: nada arruina más el ambiente en el exterior que un frío repentino. Quieres quedarte afuera, pero no quieres esperar veinte minutos a que la calefacción funcione.
Por eso optamos por los calentadores de infrarrojos. En lugar de intentar calentar todo el espacio exterior, lo cual es prácticamente imposible, estos calentadores envían calor directamente hacia ti. Es como estar bajo los rayos del sol en un día de invierno. Lo sientes al instante.
Diseñados para el mundo real
Los equipos para exteriores sufren mucho con la lluvia, el polvo y el viento. Les dimos a estos calentadores una clasificación IP65, lo que significa que están perfectamente sellados. Utilizamos juntas resistentes a altas temperaturas y ocultamos las entradas de los cables para evitar que la humedad dañe los componentes electrónicos. Dentro de ellos hay un elemento de cuarzo o halógeno que convierte la electricidad en calor al instante. Sin necesidad de esperar. Solo enciende el interruptor y estarás caliente.
Hacerlos “inteligentes” (la forma fácil)
Queríamos que estos calentadores funcionaran junto con el resto de tu hogar, por eso los hicimos compatibles con Zigbee, Matter y Wi-Fi. Pero no nos detuvimos ahí. Si enciendes cinco calentadores de alta potencia al mismo tiempo, es probable que se rompa el circuito eléctrico. Para evitar eso, añadimos lógica inteligente a los controladores para manejar el aumento de energía. Además, incluimos sensores de temperatura. Cuando la temperatura llega a 15°C, el sistema sabe que debe reducir la potencia. Así ahorrarás dinero en la factura de electricidad, sin necesidad de hacer nada.
Un consejo sobre la instalación
Aquí está el punto en el que debes tener cuidado: los cables. Estos calentadores consumen mucha energía. Por favor, no los conectes a un cable barato de la cochera. De lo contrario, habrá una caída de voltaje y tus calentadores no funcionarán bien. La mejor forma de hacerlo es utilizar circuitos dedicados y cables adecuados. Así tendrás un calor constante cada vez que salgas al exterior.