
Cómo poner en marcha nuevamente su línea de corte de vidrio, rápidamente
No hay nada peor que que una línea de producción se detenga porque alguna pieza de repuesto del fabricante está agotada. Se queda uno mirando una máquina inactiva, mientras las órdenes se acumulan. Nosotros ya hemos pasado por eso.
Por eso nos enfocamos en la velocidad. Podemos personalizar las lámparas de calentamiento por infrarrojos y entregarlas en 7 días. Sin listas de espera prolongadas; simplemente un reemplazo rápido que le permitirá volver a trabajar.
Ajustar la temperatura adecuada
El corte de tubos de vidrio requiere un equilibrio delicado. Es necesario que el vidrio se ablande perfectamente: ni demasiado, ni demasiado poco. Nos encargamos de todos los cálculos relacionados con voltaje y vatios, para que la lámpara funcione perfectamente con su fuente de alimentación actual.
Por lo general, preferimos lámparas de onda corta de alta potencia. Estas lámparas generan un calor intenso rápidamente, lo que significa que no hay necesidad de perder tiempo calentando el resto del chasis de la máquina. Un consejo: verifique que sus controladores de alimentación puedan manejar la corriente necesaria. Nadie quiere que el fusible se agote tan pronto como se encienda la máquina.
Detalles sobre los materiales
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque no se agrieta cuando se calienta rápidamente.
Dependiendo de lo que vaya a cortar, podemos añadir recubrimientos específicos al tubo. Esto ayuda a que el calor penetre realmente en el vidrio, en lugar de rebotar en su superficie.
Tampoco descuidamos las conexiones. Ya sea que utilice bases R7 o SK15, nos aseguramos de que las conexiones estén bien hechas. Un cable suelto a estas temperaturas causa arcos eléctricos, y eso significa que la lámpara dejará de funcionar.
Un punto importante
Estas lámparas se encienden en segundos. Eso es ideal para su flujo de trabajo. Pero aquí está el problema: esa intensidad de calor afecta negativamente a los reflectores. Si los reflectores están dañados o oxidados, se pierde calor. Es como intentar usar una linterna a través de una lente sucia.
Cuando cambie la lámpara, eche un vistazo rápido a esos reflectores. Limpiarlos o reemplazarlos es la única forma de asegurarse de que los cortes sean precisos.