
Construimos estos calentadores de mesa por infrarrojos por una razón sencilla: hay lugares donde simplemente no se puede permitir que haga frío, esté húmedo y sea lento el proceso de calentamiento. Piense en esos vestidores helados, donde se puede ver el aliento y los dedos se entumecen. Nuestros calentadores solucionan ese problema en cuestión de segundos. No hay necesidad de esperar a que el aire se caliente. Es un calor directo e inmediato, que no deja de funcionar incluso cuando hay humedad en el ambiente.
La fuerza detrás del calor Dentro del calentador hay un elemento de halógeno de alta densidad, que funciona a 400V. Esa tensión permite obtener una gran cantidad de calor en un espacio reducido. Así, se obtiene un calor intenso sin que los circuitos industriales se dañen.
La ciencia detrás de esto es bastante simple: la electricidad impacta el filamento, lo cual genera calor infrarrojo que actúa directamente sobre las personas y las superficies. No se calienta el aire. Esto significa que el calor llega casi al instante. Basta con encender el interruptor y listo: hay calor.
Pero con esa densidad de potencia, es necesario planificar bien cómo distribuir el calor. Asegúrese de que haya un buen flujo de aire o el espaciado adecuado. De esa manera, el calentador seguirá funcionando de manera estable.
Resistencia en los lugares más críticos Envolvemos el elemento de halógeno en un tubo de cuarzo. El cuarzo resiste los ciclos rápidos de encendido y apagado sin agrietarse, además, también resiste la corrosión. Dentro del tubo, el gas de halógeno protege el filamento, lo que hace que el calentador funcione de manera constante durante más tiempo.
¿Y el recubrimiento impermeable? No sirve solo para mejorar el aspecto visual. Es una barrera completamente sellada que evita que entre la humedad, protegiendo así los componentes electrónicos y el tubo. Para las conexiones eléctricas, utilizamos conectores R7s: seguros, resistentes a altas temperaturas y fáciles de reparar.
Donde brilla: vestidores y otros lugares húmedos En los vestidores, estos calentadores proporcionan calor justo donde se necesita: sobre los bancos, junto a las entradas. Su construcción impermeable permite que sobrevivan a salpicaduras, lavadoras a presión y aquel aire húmedo y denso.
Si usted es quien define las especificaciones técnicas, le gustará lo sencillo que es su uso. Tamaño reducido, montaje sencillo y respuesta inmediata.
También son ideales para otros lugares industriales húmedos donde se necesita calentamiento localizado y donde no se puede permitir ningún tipo de interrupción en el funcionamiento del equipo.