
Cómo elegir la potencia adecuada para el calentador del baño
La mayoría de las personas piensan que, en lo que respecta a los calentadores de techo, “cuanto más poder, más calor”. Pero, honestamente, eso es una forma rápida de desperdiciar dinero… o, peor aún, hacer que se apaguen los interruptores tan pronto como uno entra al baño.
Lo importante es que el calor llegue realmente hasta usted, y no solo queme el techo.
El tamaño importa (al igual que el techo)
Si su cuarto de baño es muy pequeño, no necesita un calentador de gran potencia. Si lo hace, terminará teniendo aire caliente solo arriba del cuarto, mientras que sus pies siguen estando fríos.
Pero si tiene un baño grande, necesitará un calentador más potente, o quizás varios calentadores distribuidos por el espacio. De lo contrario, solo habrá un punto caliente y mucho piso frío.
Otra cosa importante: revise la altura de su techo. La luz infrarroja de onda corta es ideal, ya que calienta a usted, no al aire. Pero si su techo tiene más de 2.5 metros de altura, ese calor tendrá que recorrer una distancia larga antes de llegar hasta usted. Un calentador de baja potencia simplemente no logrará transmitir ese calor antes de perder su eficacia.
El equilibrio entre velocidad y potencia
La alta potencia tiene una ventaja: calienta rápidamente. Basta con encender el interruptor para estar caliente al instante.
Pero hay un problema: estos dispositivos consumen mucha energía. Si conecta un calentador de 2000 vatios al mismo circuito que su calentador de agua, probablemente pasará toda la mañana intentando volver a encender los interruptores. Vale la pena verificar bien su sistema eléctrico antes de optar por una opción de alta potencia.
Ahorro en la factura eléctrica
No es necesario calentar cada centímetro del cuarto. Eso sería un desperdicio de dinero.
En su lugar, coloque los calentadores justo donde usted se encuentra: encima de la ducha o del lavabo. Al concentrar el calor en usted en lugar de en las paredes, podrá usar una potencia menor y así controlar mejor su factura eléctrica.
Además, si no quiere preocuparse por dejar el calentador encendido, puede utilizar un temporizador o un sensor de movimiento. Es mucho más fácil que recordar encender el interruptor cada vez.